El Museo Ruso de Málaga con niños

Málaga es una ciudad que mejora día a día. La vi por primera vez en 2008, y me quedé decepcionada. Tenía que mudarme de otro sitio de España al sur, y en cuanto llegué al aeropuerto empecé a pensar que estaba haciendo un gran error. Paseando por la ciudad mi ilusión se hacía pedazos, pero no tuve otra que moverme a Andalucía. No escogí Málaga, sino un pueblo más pequeño y, en ese momento, mejor para relajarme después de unos años de mucho trabajo y problemas.

Málaga en estos años ha cambiado mucho, en mejor. Ahora es la Ciudad de arte que todos se esperan, y me encanta pasar el día allí. Sigo viviendo en el pueblo, por que me agobio con el trafico y vivir en la ciudad no es para mi. Así que me voy a la ciudad cada vez que quiero hacer algo distinto, sobre todo para visitar Museos. Y, por supuesto, siempre llevo a mi hijo, que ya ha visitado el Museo Picasso, el Carmen Tyssen y, por último, el Museo Ruso.

Llevar un niño al museo no es tarea fácil. Hasta que son pequeños, bebes, con que duerman y estén en el carrito uno puede ver las obras de arte sin prisa. Pero cuando crecen la cosa se hace más difícil. Como no puedo permitirme pagar a una canguro para poder visitar los Museos, mi hijo tuvo que acostumbrarse a seguirme por todas partes. Le enseñé, primero, que ¡no tiene que tocar nada! Segundo que en el museo hay que hablar en voz baja, como en la biblioteca. Y por último, pero no menos importante, tuve que encontrar la forma de interesarle a lo que íbamos a ver.

Claro está que visitar un museo con un niño de 6 años no te deja ver las obras como te gustaría hacerlo. Los niños tienen prisa y se aburren. Pero de la misma forma que intento interesarle por más cosas, lo mismo hago con los cuadros. Le cuento historias.

El Museo Ruso tiene obras de la historia Rusa, y ¿Cómo voy a explicar a mi hijo lo que estamos viendo? Pues, contándole una historia. La guerra, el zar, la zarina, emperadores, familias reales, batallas de barcos, iglesias con techos a punta, y todo lo que se pueda explicar pero con palabras sencillas y, sobre todo, que no sean aburridas. Despertar su atención en los detalles. Hacerle ver como eran distintas las personas en esos tiempos, como se vestían, explicarle un cuadro con pocas palabras.

El Museo Ruso nos encantó, y encima el día 24 y 25 de Febrero tenía entrada gratis, así que la ocasión era perfecta para aprovechar la visita. Todos los domingos, en Málaga, después de las 17 hrs casi todos los museos tienen entrada gratuita. Así que aprovechar la ocasión sale rentable no sólo por una cuestión de dinero, sino también que si a tu hijo no le gusta algo y quiere hacer una visita rápida, no te arrepentirás del dinero que tiras.

Enseñar arte a los niños desde que son pequeños es, según mi opinión, un regalo para que despierten su fantasía e imaginación. Y no hace falta ser expertos de arte. Lo importante es hacerle ver que hay muchas formas de crear algo. Para daros un ejemplo, cuando visitamos el Museo Picasso no entendimos casi nada de sus obras. Primero por que Picasso no es un artista que me guste mucho (aunque no me eché atrás para visitar el Museo), segundo por que no había mucho que explicar. Pero las risas que nos hicimos, yo y mi hijo, imaginando lo que el Artista había pintado fueron la mejor cosa de esa tarde.

Lo importante es, como siempre, compartir momentos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s