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Hay que ser agradecido.

Cuando una persona escoge una creación de puponelandia.com suelo agradecérselo. Con una simple piedra como regalo, una cosa pequeña. Me gusta darle las gracias a quien compra algo que he hecho yo, a quienes deciden llevarse a sus casas un cuadro, y así dejar que entre en sus vidas. Ellos compran no sólo un cuadro, sino mis emociones, y las comparten.

Por estas razones pienso que mis creaciones están hechas para el alma. Tienen que despertar emociones, y dar respuestas. En cada creación están mis pensamientos, mis momentos de vida.

Gracias a ellos mi sueño se cumple. Gracias a mis clientes yo me acerco a lo que deseo desde hace tiempo, y puede que ellos ni se lo imaginen. Así que gracias. Gracias por comprar, gracias por acogerme en vuestras casas, gracias por elegir mis creaciones como regalo para quien queréis.

Crear con las piedras de mar.

Las piedras que encuentro en estas playas me gustan mucho. La mayoría son blancas, pero sobre todo lisas y redondeadas. Perfectas para pintarlas, ya que tienen una base uniforme. Como ya expliqué otras veces, pintar piedras no es difícil. Aconsejo los colores acrílicos por que se secan rápidos, lo cual es importante si estáis haciendo una actividad con los nin@s que, a menudo, no tienen paciencia para esperar.

Para que el acabado sea perfecto, ponerle una capa de barniz, si brillante mejor, por lo menos yo lo prefiero al barniz mate. Las opciones son un buen barniz para pintura acrílica, o, queriendo algo más baratillo, un barniz brillante que se puede encontrar en las tiendas de loa chino.

Mis piedras, como están hechas para ser vendidas, han sido pintada con pintura acrílica azul, blanca y metalizada color plata, y tienen un acabado de barniz brillante para pintura acrílica en spray, la misma que utilizo para mis lienzos.

Una idea interesante para un regalo original. Si queréis comprarlo ya hecho, entrar en mi tienda y escoger uno. Si, en cambio, queréis probarlo en casa, seguir mis consejos.

 

Encuentros en la playa.

Hace unas semanas estaba paseando por la playa, buscando piedras para poder pintarlas. Encontré esta, seguro era una pieza de cristal que el agua del mar trabajó durante tiempo. Acabó en mis manos, y decidí darle otra vida. Se irá lejos de aquí, en otra casa, para que el recuerdo de este sitio siga viviendo.

Un árbol azul claro con sus hojas de azul oscuro como el color del mar. Un poco como si todo estuviese hecho de hielo.

Encuentro a menudo objectos que el agua transformó con el tiempo, como trozos de azulejos que han perdido el color original del dibujo. ¡Es otra forma de reciclar!